Ya estoy de vuelta otra vez

Recién incorporada y otra vez metida en la rutina diaria ya sólo me queda el feliz recuerdo de las tres semanitas que pasé ‘pululando’ por Sudáfrica.

Aún no he terminado de clasifiacar las notas, las fotos y las experiencias. Son muchas las cosas que traigo para compartir pero necesito un poco más de tiempo para organizar tanto material.

De momento, os contaré que es un país que me impresionó mucho. Sudáfrica está lleno de contrastes, es muy interesante y recomendable para pasar unas vacaciones.

Realizamos el viaje en coche de alquiler. Solamente teníamos asegurado el alojamiento que reservamos desde aquí. Vicenç se encargó de hacerlo según la ruta que nos habíamos marcado, y cuidando sobretodo de no hacer demasiados kilómetros en un mismo día.

Debo decir que a pesar de haber recorrido más de 5.000 Km. no se me hizo nada pesado ya que las carreteras están en muy buen estado y los paisajes son maravillosos.

En líneas generales, todo salió perfecto. Los restcamps y los lodges son alojamientos muy recomendables para viajar por este país. Todos están estratégicamente bien situados, limpios y de precio bastante asequible. Además te permite tener una cierta libertad ya que puedes cocinar, comer y beber lo que te venga en gana sin tener que desplazarte al restaurante dentro de un horario estipulado.

A los Sudafricanos les encanta hacer barbacoas y todas las cabanas tienen su propia cocina equipada con barbacoa individual. Si te apetece, compras y cocinas como en tu casa. Así lo hicimos casi todos los días y resultó fantástico.

Tomar un café o una copita de vino bajo un cielo estrellado mientras observas a los elefantes, los kudus o los facóqueros como se acercan a beber en la laguna, es una sensación magnífica que no tiene precio.

Comienza nuestra aventura en el aeropuerto de Johanesburgo en dónde alquilamos un Kia Sportage para realizar el viaje. Nuestro primer destino: Kruger National Park

2 comentarios:

lucalvago dijo...

¿El peluche ese es de verdad? ;-P

Mª Angeles dijo...

De verdad de la buena. Estaban medio dormiditos. Acababan de comer y por eso no me hacían mucho caso.

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por tu comentario.