Tortada d'ametlla


La receta de hoy es típica de la comarca catalana Pla de l'Estany aunque la podremos encontrar también si viajamos por el Mediterráneo en la comarca  del Tarragonès, Illes Balears o en el País Valencià. Pero si nos queda lejos, podríamos irnos hasta Galícia y la encontraríamos convertida en Tarta de Santiago o  incluso en Portugal  como tarta de amendôa. En fin, pueden variar las cantidades pero los ingredientes básicos son los mismos. 

La cultura gastronómica del Pla de l'Estany se caracteriza por tener un rica tradición pastelera. Dicen que esta tortada fue creada en el siglo XIX por un artesano local y es la tarta típica de la ciudad de Banyoles.  

La elaboración es muy sencilla y se puede decorar como queramos, emborrachada de licor, rellenarla con mermelada por ejemplo, o ponerle alguna cobertura. A mí me resulta deliciosa así tal cual con una copita de  vino dulce y con buena compañía :-)
















Ingredientes:

  • 4 huevos
  • 250 g de almendras crudas
  • 250 g de azúcar
  • ralladura de un limón

Preparación

  1. Pre-calentamos el horno  120º
  2. Engrasamos  y enharinamos un un molde desmontable de 20 cm.
  3. Escaldamos las almendras para quitarles la piel con más facilidad y una vez secas las molemos hasta que quede una harina lo más fina posible.
  4. Incorporamos a la harina de almendra la piel del limón rallada
  5. Separamos las claras de las yemas
  6. Batimos las yemas con batidora de varillas y vamos incorporando poco a poco el azúcar sin dejar de batir hasta que blanquee. 
  7. Añadimos la almendra molida y mezclamos todo bien.
  8. Incorporamos las claras que habremos montado a punto de nieve fuerte. Poco a poco las vamos integramos con movimientos envolventes con cuidado que no se bajen. 
  9. Vertemos la pasta en el molde y horneamos durante una hora aproximadamente a 100-120º.
  10. Dejamos enfriar y decoramos con azúcar Glas 







Me insipiré en una receta de Esther Pagès del restaurant  Can Roca d'Esponellà

¡Feliz semana!

Espirales de frutas confitadas


A veces no todo sale como uno quiere. Planeas hacer una cosa y ¡zas! cuando llega el momento todo es un desastre. Llevaba toda la semana  pensando en hacer un pastel de chocolate y poder así estrenar un molde que compré en rebajas, pero cuando llegó el momento de ponerme con ello resultó un auténtico fracaso.

La culpa la tuvo el molde. Quise hacer el pastel de medida más pequeña a la habitual para no comer tanto y resultó que el bizcocho subió demasiado y se derramó una buena parte por todo el horno. El pastel salió rico sí, pero la presencia era un churro y claro, no iba yo a poner una entrada con un resultado tan catastrófico.

Atacada de los nervios de ver que no podía cumplir mi compromiso de publicar una entrada semanal, busqué en todos los armarios ingredientes para hacer algo y en un arrebato de ira y maldiciones, me vino la inspiración y ¡Eureka! di con estas espirales fáciles, fáciles y muy ricas. 

Se puede hacer para desayunar o para merendar por ejemplo y es una buena manera de aprovechar los sobrantes de las pasadas fiestas.Yo utilicé lo que sobró de mi roscón de reyes: cerezas confitadas y fruta escarchada pero le va bien los dátiles, las uvas pasas, etc.. Seguro que a vosotros/as se os ocurrirán un montón de cosas más.






























Ingredientes:
  • 25 gr de mantequilla
  • 150 gr de frutas confitadas(yo le puse cerezas, naranja y pera escarchada,ciruelas, etc)
  • 50 g de azúcar moreno
  • Ralladura de piel de un limón
  • Unas gotas de aroma de azahar
  • 1 cucharadita de sal
  • 250 g de harina de fuerza
  • 5 g de levadura fresca de panadero
  • 120 ml de leche
  • Una cucharadita de miel o  mermelada para glasear.

Preparación:

  1. Engrasamos un molde redondo de unos 22 cm para colocar las espirales 
  2. Mezclamos las frutas con el azúcar, la piel del limón y añadimos las gotas de aroma de azahar y reservamos.
  3. Disolvemos la levadura en la leche  un poco templada (no demasiado caliente) y apartamos.
  4. Tamizamos la harina y la mezclamos con la sal. Añadimos  la leche con la levadura , la mantequilla y amasamos hasta que nos quede una masa fina, delicada y manejable.
  5. Dejamos reposar 2 horas hasta que doble su volumen en una zona templada alejada de corrientes de aire.
  6. Amasamos un poco más y estiramos la masa  formado un  rectángulo de 25x30 cm
  7. Repartimos la mezcla de las frutas sobre la masa y la enrollamos como si fuera un brazo de gitano.
  8. Cortamos en ocho trozos iguales 
  9. Colocamos los trozos en el molde untado con los cortes hacia arriba haciendo una corona que nos quede lo más estética posible.
  10. Tapamos con un paño y dejamos reposar otra vez  hasta que aumente el volumen. Unos 30 minutos será suficiente si la zona es templada. 
  11. Calentamos el horno a 190º
  12. Horneamos durante unos 30-40 minutos. ¡Vigilad que no se queme!
  13. Sacamos del horno y pintamos con un poquito de miel o mermelada rebajada en agua. Solo para darle brillo.
  14.  Dejamos enfriar encima de una rejilla y a disfrutar.






¡Feliz semana!